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5 Tips para gestionar el talento interno en las empresas

Por LHH Chile

Todos tenemos talento para algo. Suele suceder, que desconocemos cuáles son nuestras habilidades especiales o bien, aún conociéndolas, tenemos poca o nula motivación para intentar expandirlas o no nos focalizamos en reconocerlas y potenciarlas.

El talento es inherente a las personas. Pero dentro de las empresas, el concepto de “talento humano” se refiere al potencial de sus miembros. Es un término que incluye todos sus conocimientos, aptitudes y actitudes, sus experiencias, su motivación, sus intereses vocacionales y sus habilidades que, aplicadas a la labor diaria, permiten mostrar lo mejor de cada persona, lo que resultará en la mejora de un grupo o sector y luego de la totalidad de la organización a la que pertenecen.

Cualquiera querría tener en su organización personas talentosas o con potencial, ya que contribuyen al crecimiento y la visión positiva del entorno. Cierto es que el talento también se puede “importar”, contratando personas por fuera de la organización (el llamado “Outsourcing”), pero hablaremos de ello más adelante. Aquí analizaremos qué es necesario para gestionar el “Talento Interno” que ya poseen las organizaciones y qué ventajas conlleva.

Partiendo de que todos tenemos talento para algo, ¿Cuáles serían las claves de los responsables de una organización para saber gestionar el potencial de sus miembros?

En tiempos de crisis como en el que nos encontramos, conviene optimizar costos. La manera de hacerlo no es invertir en traer talento de afuera, sino mediante el denominado “insourcing”, es decir: la gestión y desarrollo del talento existente dentro de nuestra empresa. Resulta infinitamente más rentable esta vía, además de que reduce tiempos y aumenta la efectividad, puesto que se trata de personas familiarizadas con la empresa y sus métodos y no requieren de mayores capacitaciones.

 Motivar los talentos
Cuando cada “talento” está en su puesto, debo saber nutrirlo y hacer que crezca y contagie al resto. El talento es algo que además de tenerlo es necesario alimentarlo y esto se hace con una adecuada motivación. Muchas de las técnicas para lograrlo son de índole económica, pero también se trata de que la persona talentosa se sienta a gusto en su puesto y no quiera (o requiera) buscar propuestas fuera, y así llevarse el talento a otras organizaciones.

Descubrir los talentos
La primera clave es hallar los talentos propios de cada miembro para que puedan reforzar el talento interno de la organización. La gestión de los RRHH de las organizaciones debe de realizarse por profesionales especializados en desarrollo de competencias, gestión de habilidades y, en definitiva, habituados a encontrar el talento de cada persona. De poco vale plantearnos el ‘insourcing’ si no somos capaces para descubrir los potenciales de nuestros miembros.

Gestionar los talentos
Una vez que determinamos para qué tienen talento nuestros miembros, lo siguiente es saber cómo puede ser empleado en beneficio de la organización. No basta con saber captar el talento de cada miembro, sino que además se ha de conocer la estructura funcional de la organización y su cultura para saber coordinar el talento en la estructura de la empresa. Encajar los diferentes talentos en diferentes puestos, jerarquías y responsabilidades en una organización es tan importante para su buen funcionamiento como el poseer personas talentosas. De no hacerlo, estaremos desperdiciando el ‘Talento Interno’. Tener gente con talento desaprovechado sabiéndolo es casi peor que tener a gente talentosas y desconocerlo.

 Crear nuevos talentos
Si encuentro, coloco y alimento el talento ¿Acaso no sería ideal poder crear nuevos talentos dentro de la organización? Polivalencia en nuestros miembros, unido a un entorno cambiante a gran velocidad, puede ser la combinación perfecta para que dentro de la gestión de nuestros recursos humanos contemplemos la creación de nuevos talentos. Tener una f”ábrica de talentos” es la forma de garantizarse el éxito futuro en toda empresa. La clave de la supervivencia: capital humano capaz de asumir responsabilidades, nuevos proyectos y motivación

Adaptar la organización
Las empresas no pueden ser consideradas como entes estáticos en el tiempo, sino que se adaptan a los cambios de tendencias, de normativas, de la competencia, del entorno. Son seres vivos compuestos por seres vivos. No siempre hay que adaptar el talento de los miembros a la organización, sino por el contrario, adaptar la organización al talento de sus miembros que, es muy factible que se haya adecuado al entorno antes de que lo haya hecho la organización en sí misma. Es muy importante adaptar las organizaciones a los cambios y a sus talentos internos como el que sean estos los que adapten en ella.

Escrito por: Lee Hecht Harrison

 

Foto: Freepick

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