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El secreto de ser un HIPO (High Potencial Talent)

Por LHH Chile

A menudo los líderes me preguntan qué se necesita para ser considerado un HIPO en el mundo de hoy. Ante esto les respondo que no se trata solo de ser ungido como un HIPO, sino que el secreto es conseguir mantener estos perfiles en una organización.

Paso muchas horas en programas de desarrollo con la crème de la crème de una organización: los modeladores del futuro. Pero incluso entre el grupo de estrellas, hay quienes se destacan. Es fácil detectarlos. Estas verdaderas estrellas hacen que los demás parezcan irrelevantes. Ellos tienen el poder de la permanencia. Aquí hay tres formas de identificar lo que los diferencia.

  1. Su forma de vida. Estas personas entienden que su historia no es prueba suficiente para conseguir cosas más grandes y mejores. Los HIPOs verdaderos saben que si solo se enfocan en su experiencia técnica actual, aprovecharán su rango y nunca serán considerados para funciones empresariales. Saben que deben aprender continuamente, ser arrojados a lo desconocido y demostrar su capacidad para tomar decisiones acertadas en esos ámbitos.
  2. Son trabajadores. La investigación ha demostrado que los ejecutivos de alto potencial trabajan hasta un 20% más que otros empleados. Pero no solo se trata de cuántas horas dedican. Lo que he observado es una energía infinita para hacer frente a problemas complejos. No dejan que el cinismo y el escepticismo manchen su forma de ser. Ellos tienen la pasión y el impulso para abordar el reto después del desafío.
  3. Se conectan a nivel personal. Los verdaderos HIPOs saben que relacionarse con los demás no es negociable. Esto tampoco tiene nada que ver con el carisma o la extroversión. De hecho un artículo en Harvard Business Review ilustra este punto perfectamente. Stephane Kasriel, un autoproclamado ingeniero de TI introvertido, explica su propio viaje para llegar a CEO. Uno de sus mayores desafíos era salir de la computadora, un lugar cómodo para él y relacionarse con los demás. Ya fueran clientes, empleados o su equipo administrativo, sabía que estar presente y escuchar era una parte clave en la forma como debía pasar su tiempo.

Si crees que eres un HIPO o estás luchando por convertirte en uno, pregúntate: ¿estoy dispuesto a correr los riesgos para aprender realmente? ¿Tengo la capacidad y la energía para continuar abordando los problemas más complejos? Y, ¿soy alguien con quien la gente quiere trabajar?

Fuente: Tammy Heermann

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