Escenarios para el 2019: la mirada optimista se abre paso

Por William Peters

La reciente publicación del Informe de Política Monetaria (IPOM) del Banco Central entregó numerosos insumos para comenzar a elaborar el balance de la economía chilena en 2018 y delinear los escenarios que puedan prevalecer en 2019.

El gobierno ha hecho lo propio, defendiendo su rendimiento en esta materia frente a las críticas que han surgido respecto de las expectativas que se tenían para el presente año, especialmente en materia de empleo.

Según lo indicado por el Banco Central en su IPOM, el crecimiento para 2018 se situará en un 4%, con una inflación aproximada de 3% anual. La nota positiva la entrega la inversión que pasaría de 4,5 a 6% el próximo año, mientras que la negativa se mantiene en el ámbito del empleo y los salarios, que estarían impactados por los flujos migratorios, el recambio tecnológico y la baja disposición a abrir nuevas contrataciones por parte de las empresas.

Respecto de este último punto, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) señala en su Índice de Remuneraciones que los salarios reportados por las compañías retrocedieron en 0,4% real mensual y en los 10 primeros meses del año, solo alcanzan un alza de 0,1%.

Al referirse a este tema en la presentación del IPOM, el presidente del Banco Central, Mario Marcel, señaló que “es posible que el flujo migratorio, como un shock de oferta, haya tenido más impacto sobre la evolución de las remuneraciones y por eso explicar algo de la desaceleración de las remuneraciones en el último tiempo, pero no necesariamente sobre el desempleo”.

 

Las expectativas para 2019

En este contexto, los principales indicadores de la economía nacional siguen presentando proyecciones que permiten construir una mirada optimista sobre 2019. En efecto, las estimaciones del ministro de Hacienda, Felipe Larraín, indican que el PIB se expandirá en un 3,8% (versus el 4,1% estimado para 2018), con una inversión cercana al 6% y una demanda interna que subiría a 4,6%.

Dado este contexto, los sectores que se encuentran viviendo procesos transformacionales en sus compañías, como retail, banca (industria financiera en general) y seguros, continuarán ajustando sus requerimientos de talento a la digitalización de sus operaciones. Por su parte, construcción, minería y energía, seguirán incrementando su dinamismo, adquiriendo mayor protagonismo en el crecimiento de la economía.

En este ámbito y según la información reportada por Lee Hecht Harrison (LHH), las transiciones de carrera de los ejecutivos (rango de tiempo entre la salida de una compañía y la recolocación en una nueva posición) se encuentran cercanas a los 3 meses (3,3) para aquellos con rentas inferiores a 2,9 millones y levemente sobre los cuatro meses para quienes poseen rentas superiores a los 8 millones.

Dicho escenario se encuentra en línea con el análisis realizado por LHH durante el primer trimestre del presente año, donde se proyectaba un mayor dinamismo en el mercado laboral para fines de 2018, tendencia que debería consolidarse en 2019.